Fotografié una celebración de omiyamairi en el santuario Koromo, en Toyota, Aichi. Fue un día de muchísimo calor, alrededor de 35 °C, así que la seguridad del bebé y la comodidad de la familia guiaron toda la sesión.
Breve, cómoda y sin prisas
No alargamos el tiempo al aire libre más de lo necesario. Preparé cada variación con eficiencia y observé continuamente cómo se encontraba el bebé. Incluso con un recorrido más corto hubo espacio para retratos familiares, momentos tranquilos con sus padres y el ambiente del santuario.
Una sonrisa creada entre todos
El bebé nos regaló una sonrisa preciosa gracias a las voces y rostros conocidos de la familia. Estas fotografías pertenecen a todos los presentes: el cariño de cada persona también forma parte de la expresión que aparece ante la cámara.
Los pequeños detalles cuentan el día
Además de los retratos formales, fotografié el paseo por el recinto y el momento de escribir una tablilla ema. Son detalles que convierten la galería final en una historia, no solo en una colección de poses.
Consulta las normas actuales del santuario
Los permisos para fotografiar y las reglas de la ceremonia cambian según el santuario y pueden actualizarse. Consulta la información más reciente directamente con el santuario antes de la fecha. También podemos preparar pausas por el clima y un horario centrado en el bienestar del bebé.
Momentos de aquel día







