Visité a una familia en su casa de Toyoake, Aichi, para fotografiar al recién nacido junto a su hermana de tres años y su hermano de un año. El resultado fue un recuerdo lleno de vida de toda la familia recibiendo al bebé.
Un retrato tranquilo para el bebé
Para los retratos de recién nacido, envolvimos suavemente al bebé y lo fotografiamos en una pequeña cama y en una cesta. También usamos un fondo blanco sencillo mientras su madre lo sostenía, creando imágenes íntimas y protegiendo la privacidad del hogar.
Los hermanos también forman parte de la historia
Además de los retratos de toda la familia, fotografié a cada uno de los hermanos mayores con el bebé. Sus distintas edades y maneras de acercarse aportaron movimiento, curiosidad y cariño a la sesión.
Una casa llena de recuerdos
Fotografiar en casa permitió pasar de imágenes preparadas del recién nacido a momentos familiares naturales sin prisas. Espero que estas fotos recuerden no solo lo pequeño que era el bebé, sino también cómo se sentía toda la familia al comienzo de esta etapa.
Momentos de aquel día







