Fotografié a un recién nacido en la casa familiar de Meito-ku, Nagoya. Con un fondo tipo beanbag en morado, negro y beige, creamos ambientes distintos manteniendo siempre al bebé como protagonista.
Tres fondos para un protagonista muy pequeño
Una manta blanca, un gorrito suave con pompón y una placa de nacimiento dieron a los primeros retratos un aspecto limpio y delicado. Cambiar el color del fondo transformó el ambiente sin trasladar al bebé a una preparación complicada.
Ropa divertida y las manos de la familia
También usamos un pelele verde claro de dragón y un gorrito de oso con peluches. Algunas de las imágenes más significativas fueron más sencillas: los padres sosteniendo al bebé desde ambos lados, cogidos de la mano y formando un corazón alrededor de sus pequeños pies.
Variedad sin perder la calma
Una sesión puede incluir varios colores y accesorios, pero el ritmo siempre lo marca el bebé. Preparando las variaciones con antelación, podemos crear una galería rica sin hacer que el día se sienta apresurado.
Momentos de aquel día







