La luz de la mañana alcanzaba el pavimento de piedra del Barrio Gótico de Barcelona mientras fotografiaba a una modelo de cabello corto y claro. Caminando por el Barri Gòtic, buscamos momentos en los que la textura de la ciudad antigua y su expresión se acompañaran mutuamente.
Un escenario distinto en cada esquina
Callejones estrechos, grandes puertas de madera, muros de piedra y pequeñas plazas que aparecen de repente ofrecen muchísimos fondos. Los edificios también reflejan y suavizan la luz, lo que permite crear retratos delicados sin colocar a la persona bajo un sol directo y duro.
Estilo moderno frente a la piedra histórica
Un top blanco de hombros descubiertos, pantalones vaqueros cortos y una camisa amarilla de cuadros destacaban sobre los tonos neutros de la ciudad. Pequeños cambios en la camisa, los hombros o la mirada dieron muchas expresiones diferentes a un solo conjunto.
De retratos tranquilos a escenas urbanas
Fotografiamos junto a una antigua puerta y unas escaleras de piedra, caminamos por callejones con profundidad, paramos ante el mosaico del “Muro del Beso” y usamos una moto de color pastel como detalle divertido. Una terraza de café cerró la historia con un ambiente cotidiano y relajado.
Un retrato de quién eres ahora
Una sesión en exteriores puede recordar un viaje, renovar un perfil o conservar cómo te sientes en esta etapa de la vida. La ciudad no debe imponerse sobre la persona: la idea es que ambas se encuentren de forma natural en la imagen.
Momentos de aquel día







